Peregrinar como peregrino

El peregrino:

nuestro compañero

Ser peregrino se compartir con toda la Hospitalidad todas las actividades que hacemos. Hay muchas personas que debido a dificultades físicas quedan aisladas, necesitan alguien que esté a su lado o que converse con ellos para compartir experiencias.

Si vienes como peregrino descubrirás Lourdes desde una perspectiva de amistad, juntos participaremos en todos los actos, celebraremos juntos la Eucaristía a los pies de la Virgen, en la gruta. Rezaremos el Rosario en la Procesión de las antorchas, siempre estamos acompañando y somos acompañados, vivimos muchos momentos compartidos que te acercarán a María. María es el centro de nuestra peregrinación. Ella es la que nos acerca a Jesús, la que nos enseña a amar desde la humildad, desde la entrega, la que nos invita a ser en los hermanos que nos necesitan.

Toda nuestra peregrinación es un encuentro de Fe, siempre nos acompaña un Obispo y diferentes sacerdotes que siguiendo las indicaciones que cada año propone el santuario, nos ayudan en el crecimiento espiritual, y profundizar en nuestra vida cristiana.

Lourdes está en un valle muy hermosa del Pirineo Francés, la integración entre la arquitectura, el paisaje y la naturaleza crean un marco visual que invita a la oración y al recogimiento. Los peregrinos descubren rincones y espacios entrañables

Anímate y acompáñanos!